Mostrando entradas con la etiqueta café de teatro.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta café de teatro.. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de septiembre de 2009

Caminando Por la Vereda Escena Tercera 3



CELESTE:Javier por favor...¡no compares!...>manda y tu divergeis en en cosas...es natural, ambos sois personas con criterios propios. Pero ella nunca se queda sola y perdida en medio de una discusión. En cambio Javier a la más leve diferencia, hace mutis, se refugia en sus papeles si es de noche, en sus clases durante el día y...en no se sabe dónde el resto del tiempo.

ALEJANDRO: A!, pero...¿ se inventó algo más que la noche y el día para ocupar el tiempo?

CELESTE: ¿Ya estás de broma otra vez Alejandro? Lo que yo quiero decir...

JAIME:(Interrupiéndola). L o que tú quieres decir es que estás cansada y sensible. Y no te importaría que en ese punto tan perdido de la geografía tuvieras más ocasiones para divertite que las tertulias en vuestro cuarto después de la cena.

CELESTE: Si al menos estuviera aquí tu mujer...la cosa sería distinta, Con Amada a mi lado, me sería más fácil todo.. .tendría alguien con quien hablar de mis cosas todos los días. Pero aquí, sin nadie...ya son cinco años desde que me casé...estoy tan sola, ¡fíjate!.

JAIME: Amanda vendrá pronto, si se le adelanta el parto no es conveniente que esté en el campo, ya verás como la convenzo de que esté con nosotros en unos días.

CELESTE: Si Jaime, convéncela, hazlo por mi.

ALEJANDRO: Y por él, que el guerrero bueno, más bien el obrero, necesita el merecido reposo después de la obra . Por cierto, ¿cúando acabareis esa magna obra que va a revolucionar las comunicaciones entre el Norte y el Sur, según dices todos los periódicos de la Región?

JAIME: Precisamente mañana haremos la prueba de carga de uno de los puentes, de ese gran proyecto que tu dices. Me vais a perdonar, pero el ayudante vendrá a buscarme a las siete y me temo que estoy algo cansado.

ALEJANDRO: Hágase usted ingeniero para salir antes de que amanezca...¡vocacional...que eres un vocacional!

JAVIER: Creo que Alejandro lleva razón,trabajas demasiado. Con tu posición y el patrimonio de Amanda, podrías tomarte la vida profesional con más calma, hasta podrías vivir de las rentas.

JAIME: Yo creo que la mejor de las rentas, ea hacer lo que a cada uno le satisface, si además te pagan por ello, la renta se convierte en un premio. En fin, voy a retirarme. Hoy a sido un día especial para ti Javier. Cuarenta años son una buena meta volante en la vida. Te felicito de veras.Mañana será un día especial para todos los que han contribuido a levantar la magna obra.(Sonríe irónicamente) Y quiero estar con ellos. Esta construcción significa que nuestra querida región, queda definitivamente unida al resto del país, en lo físico, claro, en lo esencial, siempre será otra cosa. Parece olvidada y perdida, a veceds hasta dormida. Pero lo que realmente le pasa es que es diferente...distinta...¡con unas carreteritas que se las trae!.

Continuará.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Caminando Por La Vereda. Escena Tercera 1


CELESTE ...JAIME...ALEJANDRO...AMALIA...JAVIER.
Entra Celeste por la puerta de caoba, elegantemente vestida con alguna vistosa joya . Trae una tarta de cumpleaños que esmeradamente dejará sobre la camilla. La acompañan Alejandro y Jaime.
JAIME: Es muy bonito que sorprendas a Javier con una velada diferente el día de tu cumpleaños.
CELESTE: No sé, yo prefería que hubiéramos estado todos. Amada no pudo venir, con la falta que me hace ahora a mi un hombro de amiga. Unas manos y una compañía...en mi situación, me encuentro muy sola...con un niño en camino, tengo tantas cosas que preparar.Hasta puede que Javier consiga su plaza y nos tengamos que mudar. A mi me viene ya larga esta vida de hotel. Para vosotros es distinto, sois hombres, tener una casa dónde recogeros os importa menos. En cambio para mi, la casa es...el nido. (Suspiros).
ALEJANDRO: (Burlón). Te veo haciendo un hermoso nido, y tu en medio...como una blanca paloma.
CELESTE: Ah!, Alejandro, todo lo tomas a broma. A veces pienso que todavía eres un chiquillo que juega con la vida.
ALEJANDRO: Me temo mi querida palomita, que con la vida no se juega.
JAIME: Resulta divertido oíros, el que tiene fama de trascendente soy yo y esta noche os veo...de tan circunspectos, casi sombríos.
Llaman a la puerta de caoba y entra Amalia.
Continuará.

martes, 1 de septiembre de 2009

Caminando Por la Vereda Escena Segunda.2 (2)


El Señorito Alejadro se ríe cunado se lo digo, bien que se ríe cuando estamos solos. Amalia, una mujer con tu porte, con su salero (se endereza, angrosando la voz). Si a mi me dejaran...Pero si parece de la cáscara amarga...yo creo que ese se trae tanto galanteo para disimular...no sé porqué...cada uno nace de una manera, eso no es malo. Yalo dice Fabián:"al señorito Alejandro se los han puesto de toda la vida, como se los ponían a Fernando VII". Lo mismo ese tal Fernando era de la misma condición, pero lo que es conmigo no hace más que insinuarse...¡el muy vicioso!. Ese no sabe ser comedido en "na de na". Habría que ver en qué tómbola le ha "tocao el cané" de juez...¡así está el mundo!. Luego aquí todos muy runiditos por la noche. Ella en medio, hecha una zarina...yo creo que es el único rato del día que está viva. ¡Como los búhos! ¿Y don Javier?...(en tono burlón, sabor de reporche y tolerancia). Ese al son que le toquen, todo le da lo mismo, con tal de que le dejen en paz. A mi me parece que pasó de su mamita dominanta... a que le domine la mujer.Pero lo que es a mi...me domina poco...ya estoy harta de tanto trajín "pa tan poco reconocío"...aquí tengo yo "to el camino jecho". Creo que no esperaré a que me salga un "buen partido" para marcharme, no, el primer golpe lo tengo solucionado (tocando su canal del pecho, como si en su oquedad escondiera un bien preciado). Mañana mismo, si Dios no lo remedia, me voy a la Corte...¡y que corra el mundo!.
(La escena se ha quedado en penumbra. Amalia cierra el balcón, apaga las lámparas y la puerta del baño). Continuara.....

Caminando Por la Vereda Escena Segunda.2

Creo que se caldeó la plaza cuando bajé a llevarle la bufanda.Me habría enlazado yo con ella en su cuello... Pero eso no puede ser, (suspirando como en un sueño). ¡Ese si que está alto!, él a lo suyo, a su mujer y su trabajo, no hay otra cosa para él. Y ahora tengo yo oido que va a ser padre...¡más todavía!. Las hay con suerte.Claro que la señorita amada es otra cosa. Eso es categoría, con ella no van los lucimientos. Ay señor...con un padre así...bendición de hijos!. En fin...unas tanto y yo aquí tirándole de el salto de cama a una que no sabe ni cuando amanece. Como ella no necesita ganarse un jornal, no sabe lo que es una jornada. ¡Las que me tengo yo "echás" a las espaldas desde que mi padre nos dejó, que no había cumplido los nueve años!. La que nace pobre...pena mucho. Eso se lo estoy yo enseñando a mi Gloria, prontito, desde que la tenía en el capazo. ¡Que se le pone una señoritinga delante (mostrando ira en sus palabras)...a espabilarse y ser más lista que ella!. Que no es generosa...¡a por todas!, que ya "na es pecao". Solo "pa cuatro mogigatas de misal y comunión diarias y ropero de parroquia. ¡Como si las pobres no supieramos vestirnos...mejor que ellas!. Y si no, ¡dónde está escrito que por ser rica, haya que tener mejores carnes y la cara más linda?. Con un mandil y la cara de no haber comido caliente en años, quiero yo ver a muchas de éstas!. Lo que yo digo...no hay justicia "pa" los pobres. Mucho juez y palacio de justicia (recalcando la frase). Que hasta los bedeles parecen pajes con tanto traje "relamío"....Continuará

Caminado Por La Vereda Escena Segunda. 1


AMALIA: Si señora, bueno, señorita, que lo de "señora" es otra cosa. Me lo van a decir a mi, con lo que tengo yo visto. A mi me salieron los dientes entre mujeres, de mujeres se yo un rato. y luego...¿qué?.Cualquier damisela de pitiminí quiere ser señora. Como si para eso le bastara tener dinero y un maridito...pero no. Para ser señora (enfatizando la palabra) hace falta no estar todo el día pensando en serio. (Amalia se dirige al armario, poniendose un guante de fiesta y jugando con el otro, hace una serie de movimientos muy marcados, mientras se contempla en el espejo). Que si que me pongo...Que si me encontrais favorecida...Que si Javier vamos a esa fiesta que van los fulanitez!...Que si papá reunía en su salón a lo mejorcito de la comarca...Que si...Que no...(exclamado de forma hosca, como si de un insulto se tratara) Esa...(señalando el baño) no es una señora. Esa es una señorita del pan "pringao". Si te mira y no te ve. Pide las cosas como un niño desde la cuna. Pedir...pedir para seguir viviendo, ó haciendo como que vive. Sin saber ni lo que pide, ni lo que tiene, ni lo que le dan. Y digo yo: ¿para qué quiere tanto capricho, tanto lujo, tanto marido?. Bueno...marido, lo que se dice marido...no tanto. Que de marido anda esta escasa. Ya lo decía mi abuela: "cásate por la dote y de tu mujer serás monigote". En fin, allá ella con su medio marido. A mi es que el pan sin sal...de nunca me ha "gustao". En cambio don Javier...¿eso si que es un hombre!. Ese si que se viste por los pies. Si hasta el aire corre de otra manera cuando él está, que en la nevada de la otra noche...yo con un sofoco!.....Continuará

Caminando Por La Vereda 2 Acto Primero 3

CELESTE: ¿Y cómo sabe usted lo que le ha dicho?
AMALIA: Yo es por tenerla al tanto.
CELESTE: ¿Pero tener al tanto de qué...¿A quién Amalia?
AMALIA: Yo...a usted señora.
CELESTE:Y ya que al parecer sabe usted tantas cosas, ¿sabe dónde
ha ido e señor esta mañana?.
AMALIA: (Sin vencerse y muy resuelta). ¡Claro ha ido al "auditor".
CELESTE: Ah! (demostrando indiferencia no sentida, como si ignorara a Amalia, revoloteaba
en la caja de bombones, que estaba abierta, tomando uno con su distinguida mano). Ha ido al editor. Tiene usted mucha gracia Amalia. Por cierto, ¿dijo el señor si vendría a almorzar?.
AMALIA: Hoy como es miércoles, pasará por el Casino a la vuelta de la Normal. Si se encuentra con algún despistado, lo mismo no llega a comer hasta la hora de la merienda. Mejor, así aprovechará mejor la fiesta que la señora le tiene preparada.
CELESTE: ¿Cómo dice used eso Amalia? (Pregunta contrariada por la actitud de la asistenta).
AMALIA: Como la señora me preguntó si don Javier vendría a comer...
CELESTE: Pero sólo le pregunté eso.
AMALIA: (En tono sarcástico)No...si yo era por ayudar.
CELESTE:(Visiblemente malhumorada, y sin otro remedio que despachar diariamente con ella los asuntos cotidianos). En fin Amalia...¿está listo mi baño?
AMALIA: ¡Huy señora!, se me ha pasado...con tanto trabajo...Que es lo que yo digo: está una en el "nimbo"
CELESTE:¡Ah!, que está en el limbo. Tiene usted gracia Amalia. Puede ir arreglando el cuarto. Me prepararé mi baño, y ...puede que tarde algo más esta mañana.
(Celeste desparece por la puerta del baño, Amalia queda sola en escena, dueña de la estancia. Por unos instantes mira como siguiendo el rastro de Celeste, componiendo el gesto de un personaje de ópera, dramática, exagerada en los movimientos, haciendo cosas banales, estira las sábanas, abre el armario, saca un traje oscuro masculino, lo cepilla, saca algunos vstidos femeninos y los pone sobre su figura, mientras se contempla en los amplios espejosde la luna de ambas puertas, drando un efecto luminoso con sus reflejos).

Caminando Por La Vereda 2 Acto Primero 2


CELESTE: (anudándose un lazo del salto de cama, se sienta a desayunar). Encuantro poco aromático el café últimamente Amalia. ¿Sabe usted si han traido mi vestido de la tienda de modas.
AMALIA: Ayer mandé al botones a que fuera esta mañana a recogerlo. Ya sabe señorita...¡una tiene que estar en todo!.
CELESTE: ¿Y la confitería...también les ha mandado que nos sirvan la merienda bien reciente, se enteraron bien del número de velas para la tarta?. (Recalcaba la palabra "bien".
AMALIA: También se lo he mandado al botones (miméticamente recalca la palabra "también").
CELESTE: Esta mañana me encuentro más nerviosa, la velada de hoy me inquieta. Espero que don Javier, no se entere a destiempo. Con tanta gente en el hotel, cualquiera podría meter la pata.
AMALIA: De eso me encargo yo, tengo prohibido al personal del hotel que hable con los señoritos sin mi permiso, es para no molestar, usted me entiende. Y los señoritos Jaier yAlejandrono le van a ver hasta la noche.Ah! el señorito Javier llamó esta mañana, dijo que la señorita Amanda no vendrá, está en el campo.
CELESTE: (Impaciente, suspicaz y molesta) ¿Con quién ha hablado Amanda , Amelia?
AMALIA: habló con el señor. (Contesta con tono y actitud falsamente diligente, con molestia mal disimulada apropósitamente)
continuará.

lunes, 31 de agosto de 2009

Caminando Por La Vereda 2 Acto Primero 1

Se levanta el telón. Entra Amalia una asistenta del hotel, la habitación está en penumbras. Celeste duerme con un libro en su regazo, sentada en la cama. Amalia trae la bandeja con el desayuno, la deja en la mesa camilla, se acerca a la señora, saca de un bolsillo de su ropa una cajita. Con sumo cuidado abre un cajón de la mesita de noche, lo guarda y vuelve a cerrarlo cuidados amente. Se sienta de cara a los espectadores, en una de las sillas riñoneras se sirve una taza de café, prueba algún bollo, apura la taza, y con un paño que lleva colgado del delantal la limpia. : esto es café y no lo que el pelagatos de Tomás nos sirve. Se merece que le plantemos cara un día de estos.Yo ayer le dije cuatro cosas. ¡Yo por las malas...!Ya llegará el momento. Cualquier día de éstos me camelo a uno de los viajantes que pasan por aquí y nos vamos mi Ana y yo a Madrid. ¡A comernos el mundo! (mientas se dirige al balcón, la estancia queda iluminada.
CELESTE: ¿dijiste a comer, que hora es Amalia? (despedazándose elegantemente todavía en el lecho, echando los pies al suelo).
AMALIA: son más de las once, ya pasaron las burras de la leche...ya estará al caer el cuarto en e reloj de la iglesia.
CELESTE: de la Catedral Amalia,( mostrando en su corrección a la asistenta, una distante y condescendiente tolerancia)
AMALIA: Y qué más da. Pa mi toas las iglesias son iguales.
(Celeste es una mujer de 39 años, aún queda en ella algo de adolescente, tiene el aspecto de una mujer muy a la moda, con un punto de recato, de niña bien de provincias. Se mueve bien entre las seda y encajes de su camisón y bata, que se pone pausad amente al levantarse; con la naturalidad de quien no ha conocido otra cosa que el lujo y confort desde su cuna. Mira a Amalia como sin verla. Habla con ella como si no le dirigiera la palabra, un diálogo de lo estrictamente imprescindible. De manera intendente. Parece una niña que sola jugara con los personajes de un teatrillo de juguete. Como si todos los que la rodean fueran una proyección momentánea y accidental de sus pensamientos. Pareciendo el teatro de la soledad y el abandono, pese en que en ningún momento aparecerá sola en escena)....continuará.

Caminando Por La Vereda 1


Me atreví esforzarme en recordar una obra de teatro que escribí hace más de 25 años. Eran libretos cortos, de poesías, cuentos, obras de teatro que luego se presentaban en e Conservatorio de Málaga. No recordaba los nombres exactos que les adjudiqué en su día y les puse otros...ha pasado ya un cuarto de siglo desde entonces, y un cuarto de mi vida. Ahora me atrevo a ponerla en mi cuaderno. La iré publicando por Actos, pero no completos, para no cansarme escribiendo ni a las personas que se atrevan a leerla.
Década de los 50. habitación de un hotel bien, pero sin demasiados lujos, en el centro de una ciudad. La estancia es luminosa, de día entrará la luminosidad de una ciudad andaluza. De noche una sinfonía de lámparas encendidas, deja al descubierto lo que ocurre en la estancia. En la pared, una cama de matrimonio, dosel escueto pero de gran efecto, tela adamascada en tonos rosados , En ambos lados sendas mesitas de noche, libros y pantalas a juego con el cortinaje y eel dosel. En la de la protagonista además un vino de Oporto y una caja de bombones, en la pared del fondo, una puerta que da a un cuarto de baño, del que sale una brillante luz amarilla, cada vez que se abra, a la izquierda otras dos puertas que corresponden a un armario empotrado. Las puertas son todas iguales, pintadas de blanco. La puerta de acceso a la abitación desde el pasillo del hotel es color caoba, como el mobiliario y se encuentra en la pared derecha de la escena. En la parte del centro, mueblesmuebles y enseres de una zona de estar. Es acogedora y decorada al gusto de la protagonista. Una camilla, dos sillone orejeros y dos sillas riñoneras, Una libreria a la derecha, una lámpaa de pie de madera con su costurero, que se usa como mesita auxiliar; ese es todo el mobiliario. Dan un abiente confortable y de buen gusto algunas pertenencias de la huésped. Una lámpara de brazos vistosa, un crucifico de plata sobre la cama, un centro de cristal de Bohemia sobre la camilla, encima de una ménsula junto al marco de la puerta de entrada al baño, en un estante de la libréría y sobre el lavabo-tocador, adornado adornado con falda de vistosa tela lisa. El broche decorativo lo ponen dos grabados antiguos sobre la librería y un óleo de coniderables dimensiones en la pared del fondo, con motivos frolaes bellísimos.
PERSONAJES:
Celeste
Javier
Amalia (asistenta)
Jaime (amigo de Celeste y Javier)
Alejandro (amigo de Celeste y Javier)
Paco (hijo de Celeste y Javier)
Gloria (su pareja)
Antonio (hijo de Miguel)
Jorge (sobrino de Alejandro)
Fabián (mayordomo).