
Ayer visite varios cuadernos de bitácoras. Según la
definición de esta terminología, eran unos armarios cilíndricos usados en la marina mercante, para que el navegante hiciera sus anotaciones, navegación del buque, que rumbo tomar...etc. Leí dos definiciones en
Internet, ambas me convencieron. Eso es lo que yo considero...que estos son nuestros cuadernos...y dirigimos nuestros buques por los mares que deseemos surcar. Pero el buque es nuestro...y cada cual lleva el rumbo que más le guste. Como tripulación, el capitán para mi es el autor, y puedes tener colaboradores de otros barcos. Como pasajeros...quien desee seguir tu rumbo...que le guste el recorrido que estás haciendo...y tu forma de llevar el timón. sin compromiso alguno, puede apearse cuando quiera en el puerto que desee. Mi cuaderno es eso...mi buque, barco...no es un yate de lujo. Simplemente
pretendo que mis invitados se sientas
cómodos, como en su propia casa...libres de comentar lo que deseen, y cuando lo crean oportuno. Las únicas normas a seguir son el respeto, a las opiniones de todos, decirme si mi barco les gusta ó no...sentirnos libres, anotar lo que deseemos cada uno de nosotros...yo llevo el timón de mi nave. Procuro poner sentimientos, humor, y cariño para todos. A quien le guste mi ruta, puedes subirse en él cuantas veces lo estime
conveniente, el barco que me quiera seguir...que lo haga libremente, sin compromisos ni ataduras...mis puertas están abiertas tanto para entrar como para salir. Y admito sugerencias para cambiar de rumbo. No impongo ninguna norma diaria a nadie, pueden estar en cubierta, como en camarote...sala de cines, biblioteca...restaurantes...cafetería....al zarpar...botamos una botella de champán para desearnos un feliz viaje. Hoy visité un considerable número de cuadernos....hay verdaderas maravillas...surcando los mares, están a la vista de quien los quiera ver. Procuremos entre todos, surcar mares cálidos, pacíficos, es una pena que algún navegante esté pensando en cerrar su nave porque las aguas le resultan turbulentas...cuadernos escritos con sentimientos, originalidad no dejemos que se vayan....aunque dado el caso nos queda el museo, para visitarlos cuando los extrañemos.